jueves, noviembre 16, 2006

La educación y la belleza

"Una rosa es bella, pero solo si tú existes para apreciarla"


Cuando pequeños, la belleza era sin duda algo sentido, y sin saber su significado la reconocíamos por su impacto emotivo. De esta manera todo lo amado era considerado bello. El foco de nuestra atención estaba puesto en aquello que nos producía placer. En aquel entonces el placer era nuestra guía y la unidad de medida, y el amor era bello porque estaba asentado en ese sentimiento de satisfacción plena. Cuán grande era este sentimiento que cuando por algún motivo se veía frustrado, estallábamos en llanto.
Con el tiempo fuimos reorientando esa necesidad de conexión fundamental con la dicha, desplazando nuestra atención a los conceptos e ideas que la educación nos fue inculcando. No toda la educación, sino aquella que invadió al mundo de nuestras emociones y usurpó el trono verdadero rey, el corazón.
De esta manera comenzó la era de la confusión.
El paradigma que nos dio esta educación se basó en que la fuente de satisfacción se encuentra fuera, en el objeto de la experiencia, y por lo tanto hacia allí debe dirigirse la intención y el cambio.
Esta postura ha sido la elección de un camino posible y la consecuencia fue este mundo de existencia conocido y compartido por todos.

Fuimos renunciando a esta capacidad fundamental y determinada de gozo que reside en nuestro interior para adherir a una respuesta condicionada a los estímulos externos.

Este paso fue y sigue siendo fundamental para el avance tecnológico y también para la depredación del planeta. ¿Por qué?, Pues nos hemos convertido en eternos buscadores de satisfacción. Ese aprendizaje nos ha llevado a abrazar la premisa de que para estar satisfechos debemos hacer o deshacer algo, y lo real es que cada objetivo cumplido nos lleva a crear otros con la falsa ilusión de que algún día llegaremos a estar plenos.

Existe otro paradigma posible para este eterno niño sabio e incontaminado que siempre nos acompaña y espera que le demos una oportunidad:

"El universo esta en tí. y sobre tí mismo puedes gozar y descubrir mundos interiores jamás vistos, pues esa es tu verdadera naturaleza, eres conciencia creadora y auto conciencia"


El mundo externo es un espejo que te muestra aquello que posees en tu interior. Y tu interior es un universo mucho más vasto del que ves fuera. La belleza y el significado son atributos que Tu le das, pero la realidad está dentro dentro de ti, el mundo es un sostén, un artilugio virtual, un mapa que fabricas que permite tu propio reconocimiento. Sin tu mirada literalmente él no existe.

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